
"A un buscador de optimismo le cuentan que existen flores que brillan tanto como el sol.
Comienza infructuosamente a buscarlas. Se le convierten en una obsesión.
Durante años recorre el planeta rastreando esas luminosas flores sin encontrar ninguna. Decepcionado, convencido de que no existen, se sienta al borde de un camino con la decisión de ayunar hasta morir de hambre.
Al cabo de unos días ve pasar a un viejo campesino llevando en sus brazos un enorme ramo de flores que brillan tanto como el sol.
Asombrado, le pregunta: –Dígame, buen hombre, ¿cómo puede usted encontrar tantas de estas flores cuando yo, a pesar de haber recorrido el mundo entero, nunca las vi?
–Muy fácil –responde el viejo–: por la mañana, apenas me despierto, miro fijamente el sol.... Luego, veo estas flores por todas partes."
En la búsqueda de la felicidad, se encuentra como factor principal el ser optimista. El optimismo nos empuja a tomar el "segundo aire" cuando hemos luchado para alcanzar una meta y a medio camino nos encontramos agotados.
El ser positivos es una actitud interna y nos permite mirar los acontecimientos que nos suceden en el día a día con los mismos ojos: Todo nos parece bien. En el cuento anterior, el buscador de optimismo inicia su busqueda de manera externa, pero jamas logra alcanzar su meta ya que su busqueda es su forma de ver la vida la que no ha sido transformada. El hombre viejo representa al sabio que ha buscado transformando su interior, para luego encontrar sus flores en todos los lugares que vá, todo en la vida le parece un milagro, por ende encuentra el optimismo.
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hace 9 meses